Odiaba los domingos porque tu odiabas los lunes
y las tardes se pasaban como si las dos estuviéramos ausentes.
Los domingos era el día de la preocupación,
la vida con su tiempo imparable, su calor asfixiante de lunes
amenazaba con evaporar nuestra nube,
y para nuestra tierna edad llovía agua demasiado fria..
Las horas parecían que tuvieran prisa
y yo siempre te abrazaba como si no fueras a volver,
como si cada lunes te alejara de mí poco a poco...
Y un dia me cansé de los domingos,
y el lunes te llevo consigo....quizás para siempre.
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1 comentarios:
Yo también odié los domingos...
El lunes también se la llevó...
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